La sedación profunda continua es una práctica común en los pacientes que requieren ventilación mecánica invasiva. El uso de la sedación continua (no intermitente) en estos pacientes prolonga la ventilación mecánica (en días de estancia). Pero cuáles son entonces los objetivos de la sedación profunda en los pacientes, principalmente disminuir el disconfort en los pacientes, el dolor, la ansiedad y otras molestias asociadas al procedimiento invasivo. Entre mayor sea la sedación del paciente, mayor será el riesgo de delirium asociado y otras alteraciones de las funciones cognitivas.
Pero entonces conociendo el impacto (positivo – negativo) en los pacientes, qué podemos hacer para mitigarlo. A nivel clínico existen protocolos para disminución de la sedación, pruebas de respiración, movilización temprana del paciente encamado y uso de otros medios de sedación.
En cuanto al delirium en el paciente crítico adulto, la mejor herramienta es la prevención con técnicas como orientación, acompañamiento terapéutico, estimulación cognitiva, movilidad, periodos de descanso- sueño adecuados, hidratación del paciente, manejo del dolor y educación al personal a cargo, familiares y/o cuidadores. Es fundamental reconocer los factores de riesgo presentes para un manejo adecuado, aquí encontramos a los pacientes mayores de 70 años, enfermedades graves, cambios en el estado mental, abuso de drogas (incluidas alcohol y tabaco).
Como vemos, los estadios graves y las complicaciones de mediana y gran complejidad pueden estar presentes en los pacientes como secuela de los procedimientos invasivos necesarios. La educación a familiares y cuidadores en etapas posteriores al egreso hospitalario es la mejor medida de contención.
En Sensus Rehabilitación y Fisioterapia el equipo de trabajo está plenamente capacitado para dar soporte familiar a estos casos. Contáctenos para más información y agendar una consulta para evaluación y procedimientos domiciliares.